martes, 2 de abril de 2013

EL BUHO


-Está ahí- dijo ella

-Déjame -dijo él- mañana madrugo, no puedo estar toda la noche escuchando tus miedos a la oscuridad

-¿No oyes como ulula?

-Uff!

-Está cerca de la ventana, ¿no oyes como la rasca?

-¿Queeeé…?

-El buho

-En la ciudad no hay búhos, cariño

-Pero, ¿no ves sus ojos? ¿No ves como me mira?

-Déjame dormir

-Está muy cerca, ha entrado en la habitación, lo veo entre las sombras

-Ahh.

-Se ha metido en la cama, me está recorriendo todo el cuerpo

-¿Que narices dices?

-Está clavando sus garras en mi tripa, quiere a mi bebe.

El abre los ojos y se da la vuelta y enciende la luz:

-¿Qué bebé? ¡Sabes que no puedo tener hijos!

DOS DE ESPADAS

Desde que nació estaba preparado para este momento, cumplir los 14 años significaba en su pueblo someterse al desafío que todos los varone...