miércoles, 9 de julio de 2008

Historia de ella, historia de el

La Historia de Rosa

Rosa era una chica muy atractiva, vestia siempre muy elegantemente con medias, zapatos de tacon e iba elegantemente escotada, en el barrio era de las chicas que mas perseguían los chicos, tenia el pelo castaño claro y los ojos verdes, un dia fue a comprar

Unas botas a la zapateria del barrio.El dia estaba tranquilo, habia poca gente por la calle, era un viernes de primavera y ya estaba oscureciando, no habia muchos jóvenes por la calle y seguramente los encontraria cuando saliese por la noche, no hacia frio hacia una temperatura muy agradable, entonces por fin diviso la puerta de la tienda, habia una luz agradable dentro de ella que contrastaba con la medio oscuridad de la tarde y puestos en el escaparate habia varias botas y zapatos.

Entro en la puerta y un sonido suave sono ya que habia un jueguete metalico de esos que hacen ruidos alli arriba y miro hacia el frente, en vez de estar la simpatica señora de siempre habia un chico joven, algo menos que ella, algo gordito, con el pelo corto y mirada golosa.

La miro de arriba abajo descaradamente, desde los zapatos pasando por la falda oscura hasta la camisa que ocultaba el escote, se sintio molesta de que la mirase con tanto detenimiento.

-Hola- dijo al fin

-Hola- dijo ella

-Hoy no esta mi madre.

-Si ya veo- dijo ella algo contrariada, sinceramente esperaba que su madre estuviese, habia visto alguna vez a su hijo, sobre todo cuando ella estaba en es insituto estaba algunos cursos por debajo de ella

Mientras miraba por la tienda, Raul la miro otra vez muy tranquilamente de arriba abajo, ella lo miro y el comprendio que se encontraba algo contrariada.

-Bueno- dijo algo cortado- que querias¿?

-Queria unas botas nuevas

-Habias pensado en algo en especial...

-Bueno, si queria esas botas de piel que estaban en el escaparate hace una semana

-Ah, si, creo recordarlas, estan en el sotano, ahora vuelvo.

Raul se dio al vuelta y y se acerco a una escalera que descendia.

Entonces se apoyo en la escalera y le dijo:

-Por cierto, hace un tiempo vino mi prima, creo que estaba en tu clase

-Mmmm, sino se, como se llamaba¿?

-Elvira.

-Asi, si claro, si que la recuerdo, se fue de aquí no¿?

-Si se fue hace tiempo, pero este verano volvera como siempre

Dicho esto bajo la escalera. Rosa recordo que con Elvira las cosas no habian acabado demasiado bien, cuando eran niñas eran muy amigas pero en la adolescencia se apartaron poco a poco y al final dejaron de hablarse.

La estancia alli se le estaba haciendo cada vez mas incomoda, ya casi estaba planteándose no haber venido este dia, anduvo un poco por la tienda y miro sin interes el resto de la tienda incluidas las paredes.

Se oyo unas pisadas por la escalera y eso la hizo volver a ponerse en tensión, Raul volvio.

-Si, las tenemos todavía, unicamente que las bajamos porque nadie las compraba, asi que, quieres probártelas pars si te estan bien.

-Si de acuerdo.

Raul abrio la caja y le entrego un ejemplar a Rosa, Rosa se inclino ligeramente y se la probo mientras se agachaba pudo ver de refilón como desde Raul la observaba lujuriosamente.

-Si me valen- dijo de inmediato- cuanto es¿?

-50 euros- respondio Raul asustado por la brusquedad

-Vale toma- dijo Rosa y saco un billete de 50 y se lo dio- me voy

Y sin esperar a que dijese algo mas, salio con paso majestuoso hacia la puerta y una vez estuvo en la calle sintio un pequeño cabreo y noto como el aire frio de la noche entraba otra vez en su cuerpo.

La historia de Raul:

Raul cursa segundo de bachillerato y bueno la verdad el curso no le iba especialemente bien, le habiam quedado cuatro asignaturas en el segundo cuatrimestre y entre los examenes finales y la selectividad estaba hasta la polla de todo, hoy desgraciadamente ni siquiera podia haberse quedado con sus amigos, pues su madre le habia encargado que hiciese las veces de dependiente de la zapateria cuando ella falataba, hoy se habia marchado con su padre, asi que de mal humor tenia que quedarse, estaba en la sala de la pequeña televisión, después de hacer unas llamadas a sus amigos y deseando salir de alli, habian venido solo una señora gorda que queria no se que cosa y un hombre calvo que le pregunto donde estaba su madre varias veces antes de comprar, todavía quedaban unas largar horas hasta la noche y tenia que aguantar como fuese.

Entonces sono un ruido procedente la puerta y salio al exterior y entonces vio a una mujer joven, era la pija del barrio, una niñata estupida la cual habia sido compañera de su prima hace algunos años cuando estaba en el instituto, todos sabian que era una completa idiota.

-Hola- la saludo

-Hola- saludo ella con un toque antipatico en la voz que a Raul le molesto aun mas la tarde

-Hoy no esta mi madre- le dijo deseando que hubiese estado alli y no tener que tratar con esa estupida

-Si ya veo- dijo como si le molestase que el estuviese alli, ya que estamos penso Raul la voy a dar un pequeño repaso y la miro de arriba abajo con esas medias y esa blusa parecia una facilona, ella le miro y entonces el se sientio un poco pillado.

-Bueno, que querias¿?- la dijo

-Queria unas botas nuevas- normal en esa tia tan tonta, seguro que se gastaba el dinero de su familia en ropa

-Algo en especial.- le dijo con algo de ironia

-Bueno, si queria esas botas de piel que estaban en el escaparate hace una semana

-Ah, si, creo recordarlas, estan en el sotano, ahora vuelvo.

De verdad, que la tonta esta me haga trabajar, pues podria bajar ella misma, cuando llego a la escalera recordo que a su prima no le caia muy bien ella asi que lanzo un comentario

-Por cierto, hace un tiempo vino mi prima, creo que estaba en tu clase

-Mmmm, sino se, como se llamaba¿?

-Elvira.

-Asi, si claro, si que la recuerdo, se fue de aquí no¿?

-Si se fue hace tiempo, pero este verano volvera como siempre

, Rul entro en el trastero y busco entre varias cajas, aparto una tras otra y al final reconocio la caja en cuestio y abajo. Parecia mentira que con el tiempo que habian pasado juntas no la recordase, en fin subio las escaleras y la vio andar un poco, hasta que se dio la vuelta como sobresaltada.

-Si, las tenemos todavía, unicamente que las bajamos porque nadie las compraba, asi que, quieres probártelas pars si te estan bien.

-Si de acuerdo.

Raul abrio la caja y le dio una de ellas y ella la cogio como si se la quisiese robar, se agacho y se la puso, entonces le miro y le pregunto muy dignamente:

-Si me valen, cuanto es¿?

-50 euros

.-Vale toma- y le entrego un billete de 50 arrugado- me voy

Y de manera maleducada y sin despedirse salio de la tienda rapidamente, Raul oyo como cerraba la puerta y un sentimiento de ira le invadio añadido al aburrimiento de toda la tarde.

No hay comentarios:

DOS DE ESPADAS

Desde que nació estaba preparado para este momento, cumplir los 14 años significaba en su pueblo someterse al desafío que todos los varone...