sábado, 13 de octubre de 2018

El TEActivismo y los derechos humanos

Cuando me preguntan que es el TEActivismo digo que es la fraternidad entre personas con TEA, una especia de la sororidad de las mujeres pero entre personas que están dentro del espectro.
Quiero decir, que los valores como el ayudar a los demás, la solidaridad, el compañerismo y la amistad están dentro de ello, así como luchar por un mundo mejor en el que no haya discriminación y nuestros derechos y nuestra calidad de vida sea la misma, ni más ni menos que la de los neurotípicos.
Por ello quiero decir que pese a que todos nosotros tenemos muchas diferencias, políticas, religiosas, todos debemos de estar juntos en esta lucha por nuestros derechos.
Por ejemplo, yo he encontrado una manera de ayudar a los demás, ser solidario y aprender a perdonar en la fe cristiana, pero hay otros TEA que pueden encontrarla en el budismo, en el islam, en el judaismo, etc…
Tampoco importa la ideología política, yo por ejemplo trabajo junto a otros TEA en un partido que nos ha abierto las puertas a dar charlas de concienciación a personas nt que no entienden del tema, pero entiendo que hay otros TEA que han decidido hacerlo en otros partidos políticos o por otras vías de asociacionismo apólitica, al igual que yo lo hago en la fundación Ángel Rivière o la asociación Asperger Madrid, de la cual pertenezco a la comisión de adultos Asperger, comisión que lucha por nuestros derechos en la comunidad de Madrid.
Pero sin embargo hay algo que quiero decir bien claro, si algún TEA, en su lucha contra la discriminación de nuestro colectivo es capaz de agredir o descalificar a otros colectivos marginados y/o discriminados, su lucha será estéril y perjudicial para todos y todas los TEA.
Si algún TEA, incluye en su discurso ideologías extremistas o xenófobas quedará fuera de toda posibilidad de hacer TEActivismo.
El TEActivismo es una lucha por la igualdad y pro derechos humanos. Una persona que se diga TEActivista, que no comparta el feminismo y la igualdad entre hombres y mujeres, que no comparta la lucha LGTBI, que sea racista, islamófobo, antisemita, o cualquier tipo de lenguaje de odio, esta exento de participar en el TEActivismo.
En estos tristes días en el que vemos a las democracias occidentales acosadas por el auge de la extrema derecha, quiero advertir del peligro que supone en decirse TEActivista y a su vez el intentar hacer ver que los españoles somos “de primera”.
El autismo no conoce de razas, de orientación sexual, de género, de país, de cultura, de religión, de clase social, el autismo no tiene fronteras ni barreras.
Por ello, el discurso rancio y agresivo de la extrema derecha no tiene cabida en el TEActivismo, que debe de ser un discurso progresista, de izquierdas, de derechas o de centro, tal como cada cual se sienta pero nunca excluyente.
El TEActivismo es mucho más que una lucha y es una lucha por los derechos humanos por ello no queremos competir contra la lucha de otros colectivos oprimidos ni limitarlos, o de atacarlos para que nos ayuden más a nosotros.
El TEActivismo es igualdad, libertad y fraternidad, nunca odio y siempre amor.

IGNACIO F. PANTOJA

domingo, 30 de septiembre de 2018

LA DIGNIDAD DE LAS PERSONAS TEA

Bueno, si he querido escribir este texto, es porque es el eje del TEActivismo, el eje de la LUCHA TEA, mía y de todas las personas con autismo y sus familiares.
En primer lugar quiero decir que ser autista no es un drama, el drama lo genera la sociedad, la sociedad que nos ve como personas de menos, que no acepta nuestra forma de ser, que califica todo de dificultades e incapacidades.
Una persona autista podría ser feliz en una sociedad donde conviviese con más personas autistas, pero es esa, la sociedad neurotípica opresora la que nos ha convertido en discapacitados, enfermos, dependientes, inválidos, niños eternos, etc…
Nosotros no tenemos la culpa de la sociedad que se ha creado, simplemente hemos nacido en un mundo con mayoría de personas que tienen un neurótico diferente al nuestro.
Nosotros no somos enfermos, discapacitados y todos los calificativos y descalificaciones que nos puedan poner encima nuestro y etiquetarnos de por vida.
La diferencia, la etiqueta nos la pone la sociedad neurotípica opresora, cuando unos padres se enteran del diagnostico del autismo se entristecen, ahí nos etiquetan en vez de respetarnos; se etiqueta cuando los demás niños nos hacen bullying, se etiqueta cuando los profesores de la universidad te ven como un problema en vez de una oportunidad de alguien en que aprender, se etiqueta cuando vas a buscar un trabajo y leen que eres TEA y no te quieren dar una oportunidad.
Se etiqueta cuando una mujer rechaza tu amistad por pensar que “eres un enfermo” y es mejor no acercarse a un “hombre perturbado”.
Todos nosotros hemos nacido libres e iguales, es lo que predican las democracias modernas, las religiones desde hace muchos siglos, sin embargo siempre se nos descalifica, se nos desprecia, se nos rebaja.
Un autista no es un niño eterno, un autista con más de 18 años es un adulto, si no quieren aceptarlo en su problema, que su desarrollo sea diferente no quiere decir que sea peor.
Cuando los neurotípicos nos miran hacia abajo, cuando no quieren que trabajemos con ellos, cuando nos rechazan en salir en grupo, cuando no quieren tenernos en sus clases, en sus mesas para comer con ellos, en ese momento es cuando nos están convirtiendo en algo de menos, no por nuestra forma de ser, por nuestro neurótipo, sino por el trato que nos están dando.
Cuando ellos toman una decisión por nosotros.
Cuando se ejerce sobre nosotros violencia física, psíquica y social….y cuando se niega que exista esta violencia.

Y así seguimos en esta sociedad, el autismo es una discriminación invisible, ¡como me gustaría ir a la universidad tranquilo!, ¡como me gustaría que los demás me pudieran comprender!, ¡como me gustaría poder tejer una amistad con una mujer sin que ella se viera acosada por un error mío!
Pero así son las cosas y así es la sociedad y no la podemos cambiar.
Afortunadamente ya hay algo que me da esperanza: hay una tolerancia mayor a las personas con diversidad de género, al colectivo LGTBI, y ver las calles llenas el 28 de Junio me da esperanza de que algún día se llenen tanto el 2 de Abril.
Por eso espero dejar mi huella en este mundo para que algún día el sufrimiento de las personas TEA y sus padres y hermanos que genera la sociedad opresiva no exista.
IGNACIO PANTOJA

viernes, 17 de agosto de 2018

SALIR DEL ARMARIO

Bueno, creo que es necesario escribir este artículo por la cantidad de personas que me habéis preguntado esto.
Aclaro que salir del armario en este caso se trata de contar que eres Aspie (que estás dentro del TEA) al resto de personas.
Bien, según mi propia experiencia, contar que eres TEA no es una decisión personal sino una necesidad impuesta por la sociedad.
Una personas con TEA no es libre de ocultar lo que le pasa a los demás.
Bien expliquemos esto:
Una persona con TEA puede callarse lo que le pasa, pero nunca va a pasar desapercibido para el resto, curiosamente a las personas que más se les nota son aquellas que niegan esto continuamente, que dicen que no se les nota, cuando ellas mismas hasta en la forma de hablar o de moverse indica claramente que no son neurotípicas.
Quizá no sea muy fácil de entender pero para mí la realidad se ha convertido en un infierno cada vez que en un grupo nuevo he omitido ser TEA, las situaciones de hostilidad e incomprensión han sido muy brutales y duras.
La contrapartida de esto es que cada vez que me tengo que incluir en un nuevo grupo tengo que explicarles que es ser TEA y esto es una labor costosa, sobre todo porque hay gente que piensa “ y eso a mí que me importa”, sin embargo debido a mi comportamiento todos me dan la razón con el tiempo es que lo mejor es que les hubiera advertido.
El TEA se manifiesta es muchas cosas, en las estereotipias, en la torpeza social, en los intereses restringidos…es inútil tratar de ocultárselo a los demás, todos sabrán que algo pasa.
Por eso muchas veces nosotros mismos nos cansamos de tener que entrar en grupos nuevos o de conocer nueva gente.
Una vez una chica que conocí que tenía muy poca empatía me dijo que la gente no iba contando por ahí que tenía “candidiasis vaginal”…creo que no hace falta explicar los motivos por los que esta persona era tan inculta y tenía tan poca empatía.
El hecho en sí es que para un gay salir del armario es una opción, pero nosotros nos vemos obligados a ello para que los demás no nos traten de manera hostil o agresiva.
Y ahora vuelvo al tema de la lucha por la neurodiversidad y el TEActivismo y es que un TEA tiene que contar lo que es incluso para encontrar un trabajo, no tenemos derecho a guardárnoslo porque no es algo considerado como “bueno” ni como “normal”.
Por ello yo aspiro a un mundo, en un futuro, en el que el TEA sea conocido como algo natural y normal y no necesitemos estar continuamente explicándolo y necesitar de la compasión de la gente solo por el hecho de ser quienes somos.
Y esto una vez más se conseguirá con concienciación, con LUCHA TEA y con TEActivismo.
¿Nos ayudas?


IGNACIO F. PANTOJA

jueves, 19 de julio de 2018

En el nombre de Dios

Antoine Faure galopaba con su noble corcel por las praderas del norte de Francia, la misión era necesaria y justificada, unos monjes de un convento cercano habían alertado al mismísimo rey de que unos aldeanos había practicado artes oscuras y orientales cerca de allí y el Demonio había excretado su presencia.

Como templario con 20 años de experiencia estaba muy claro lo que debía de hacer, extirpar la maldad del mundo terrenal y devolverla a la oscuridad de los infiernos donde el Maligno mora.

Tras una parada en una posada a varios kilómetros del lugar del pecado, Antoine recogió toda la información que pudo, los aldeanos se había rebelado contra su señor y la Iglesia católica y organizaban fiestas paganas en un valle con rituales oscuros, sacrificios humanos, herejías, lujuria y adoración de Satanás.

Sinceramente se sentía tan preocupado por esa aberración que no espero a que se hiciese de día ni durmió en la posada, directamente como caballero y siervo de Dios salió en su caballo llevando en una mano la espada y en la otra la Sagrada Biblia.

Cuando llegó y vió el fuego observó el infierno terrenal: hombres y mujeres jóvenes fornicaban entre ellos como una nube de mosquitos mientras bebían y hacían blasfemias contra Dios y en nombre del Maligno.

El hedor a azufre era inconfundible.

Sin ningún remordimiento saco su espada y uno por uno mato a esos paganos poseídos por el Diablo.

Cuando acabó con ellos (unas tres docenas de hombres y mujeres que habían perdido su alma) les dio sepultura cristiana y rezó a Dios por si habría alguna salvación para alguno de ellos (aunque en su sabiduría de religioso sabía que había poco que hacer por el alma de esos malnacidos).

Aún quedaba lo más difícil.

Subió la montaña arriba y encontró lo que sabía que existía: un coro de faunos que bailaban histéricamente alrededor de un ser de tres metros con cuerpo de hombre y cabeza de macho cabrío.

Cuando los seres inmundos lo vieron se lanzaron contra él cual perros del demonio, con sus cabezas humanas y sus dientes de tiburón y él uno a uno corto sus cabezas y derramó su sangre en el suelo.

Entonces el gigantesco macho cabrio se puso en pie con intención de agarrar una enorme roca y aplastarle.

-¡En el nombre de Dios clemente y misericordioso!- grito Antoine- ¡Que el mal perezca y el bien prevalezca!.

Y mientras se santiguaba agarró su espada con firmeza y se lanzó con determinación ante ese abominable ser.

Esquivo la roca y con su técnica de exorcista le saco el corazón del pecho, ante lo cual el enorme monstruo empezó a disolverse en una llama verde mientras emitía unos bramidos imposibles de describir.

Antonie quemó el corazón con agua bendita.

Después se arrodilló ante el Señor de los Cielos y rezó varias veces.

Cuando miró hacia el este, el sol empezaba a salir.

Una vez más había cumplido su misión en la vida y había derrotado al mal.

Su salvación estaba asegurada y pronto se reuniría con el Padre.

miércoles, 18 de julio de 2018

PÁNICO EN LA GRANJA


Lubiana Wilson miro por la ventanilla, a lo lejos se veía aún el humo negro de la ciudad, sus coches, sus ruidos y sus pestes.

En el horizonte se veía el verde del campo y el olor a clorofila le penetraba por las fosas nasales.

El recuerdo de visitar cada verano a sus abuelos le traían recuerdos entrañables desde su más tierna infancia, sus abuelos, aquellos seres bondadoso, amables y cariñosos que la esperaban.

Y allí llego, a la estación del pueblo, donde su abuela, con su tacto cálido y amoroso la abrazo con la dulzura de siempre, y su abuelo, ese hombre con muchas heridas en la vida pero de gran corazón la puso una sonrisa de ángel benévolo.

Pronto fueron a la finca en el antiguo coche de su abuelo, allí estaba, en medio de la naturaleza, su hogar, donde tomaron la comida de la cocina de su abuela, que no era sino la mejor del mundo, leche con miel y los ricos bollos que cocinaba para su nieta.

Cuando se sentaron al fuego de la chimenea, su abuelo le contó las historias de su juventud con muchísima ternura y ambos rieron en todo el calor del amor abuelos y nieta.

-Las gallinas están muy alteradas- comento el abuelo- quizá vaya a llover.

Dicho eso la acostaron con caricias en una cama suave y reconfortante.


Fue entonces cuando lo escucho. Un grito desalmado, empezaba a amanecer aunque el sol no había salido.

Lubiana piso el suelo, estaba frío, el calor de la chimenea se había ido.

No se escuchaba nada, aunque creía haber odio ruidos, ruidos extraños, que parecían no haber salido de allí, ¿o fue todo una pesadilla?.

-¡Abuela!, ¡Abuelo!- grito ella.

Al no obtener respuesta se dirigió a su habitación y vio la cama vacía, parecían que se habían levantado, ¿pero por qué tan pronto?

Bajó las escaleras y llegó a la cocina, entonces vio algo, una gallina estaba en la ventana y la miraba.

-¿Qué ocurre?

Salió afuera, algo no andaba bien.

Caminó, escuchaba voces en el gallinero, debían de ser sus abuelos.

Empezó a caminar por el pequeño camino de tierra, cuando yo un crujir tras suyo y cuando se giró de manera instintiva vió algo que le heló las venas.

Un gallos descomunal, de casi un metro y medio de alto estaba postrado tras de ella.

El corazón la empezó a bombear a mil por hora, salió corriendo, con la cara llena de pavor a punto de romper a llorar, por algo notaba que el gallo la estaba persiguiendo.

Entonces entro en el gallinero, tropezó y se cayó, se sumió en la oscuridad y empezó a llorar frágilmente.

De repente una luz siniestra lo ilumino todo, una luz purpúrea, algo que no era de este mundo.

A su alrededor había gallinas, gallos y algunos de ellos eran sobrenaturalmente enormes, dos de ellos, apostados a su alrededor median más de dos metros y por algún motivo que no se puede entender Lubiana intuyó que la estaban juzgando con sus ojos apáticos de ave.

Lubiana sintió el terror abismal, no el miedo de cuando se monto en bicicleta por primera vez o se tiró desde un trampolín, sino el miedo que te deja seco los vasos sanguíneos y hace que tu corazón explote.

Y en ese momento, antes de que expirase su último aliento de vida lo vió, una criatura en forma de lagarto con ala y cabeza de gallo, lo último que pudo ver fue su pico clavarse en el pecho abierto y ensangrentado de sus abuelos, quienes sin rastro de vida tenían sus ojos abiertos con la mirada puesta en la eternidad.

Y en ese momento la reventó el corazón.

El Diablo visitó la finca de los Wilson en ese verano de 1990, sin saberse porqué.

martes, 17 de julio de 2018

LOS OJOS VERDES

John Ford se levanto muy pronto, era aún de noche y justo ese día no tenía que trabajar.
Sentía un intenso dolor de cabeza, tanto que le aplastaba el craneo.
Había visto esos ojos antes, ¿pero donde?, esos ojos verdes de intensa belleza femenina.
¿Pero eran reales? No podía ser, tenía que ser una ninfa, no podían existir, sin embargo tenía que haberlos visto en algún momento, quizá cuando era niño.
Eran demasiado reales.
Se levanto y salgo del hotel rápidamente, afuera llovía intensamente.
Cogió un taxi y fue al puerto, algo le pedía ir, una conexión que no podía explicar.
Con un viejo periódico bajo la cabeza se aproximó a la barandilla del puerto, entonces…como si una descarga eléctrica recorriese su cuerpo lo vio…dos ojos verdes inmensos dentro del mar, como si un monstruo marino le acechara de las profundidades, dispuesto a arrancarle del paseo marítimo y llevárselo a la oscuridad del fondo del océano.
Regreso corriendo a su hotel, con una taquicardia y una taquipnea que el taxista sugirió varias veces si acercarle al hospital.
Cuando llego al recibidor fuel blanco de todas las miradas, empezó a vomitar sangre.
Llego al baño de su suite y se miro en el espejo tras lavarse la cara, entonces los volvió a ver, esos ojos preciosos, como dos esmeraldas le miraban.
Metió la mano en un cajón, saco un objeto y apretó, de su cerebro salió un río de sangre.


-Lo encontramos comisario- dijo la joven agente- aquí está el asesino en serie de todas las chicas que desaparecieron durante el año pasado, que pena que no se encontrasen sus cadáveres nunca…

lunes, 16 de julio de 2018

Pesadilla y Sueño

Me encontraba solo, una suave brisa me daba en la cara, tenía los ojos cerrados.
Entonces sentí una llama negra en mi interior, mire al suelo…estaba despoblado de plantas, había edificios altos y hostiles, verjas electrificadas.
Caí desde arriba, choque contra el suelo que estaba lleno de piedras y cristales y la tierra comenzó a engullirme…
La tierra me engullía, yo me resistía, montaba en cólera, intentaba moverme pero las rocas y la tierra me presionaban.
Entonces la llama negra de mi pecho empezó a crecer, me empezó a doler y caí en un pozo, un pozo negro sin fondo..perdí la consciencia durante unos instantes.
Cuando desperté estaba atado con cadenas de pies y manos, el suelo estaba frío y áspero, escuchaba unos pasos, un foco me apunto…
Unos gritos intimidantes empezaron a proferirme insultos, amenazas, note que el pecho se doblaba contra mí mismo y se me autoengullía.
Un montón de hombres altos y grandes con cara agresiva, dispuestos a practicarme el peor de los tormentos, vestidos con lujosos trajes me miraban como si mirasen al ser mas abyecto del infierno.
Sacaron motosierras y las encendieron, sentí lo más espantoso que puede sentir un ser humano.
Entonces algo exploto, la llama negra que había al lado de mi corazón había reventado y ahora había una llama blanca y brillante.
Los hombres trajeados retrocedieron un paso, se les empezaba a ver asustados, como si me temieran, sus motosierras se deshicieron como un helado al sol, corrieron, pero se quedaron sin ropa, fueron quedÁndose hasta en calzones y después se deshizo su piel, pude ver sus caras de dolor y sufrimiento como se deshacían en el suelo hasta desaparecer.
Entonces me sentí muy muy fuerte, muy poderoso, rompí las cadenas de mis manos y mis pies con determinación.
Entonces alce el puño en alto y comencé a ascender, seguía el camino de la luz brillante de mi corazón, atravesé la tierra y vi un césped enorme, un sol radiante y arcoíris, al lado lagunas, seguí ascendiendo y llegue a las nubes…
Había nubes de algodón, y sobre ellas había ángeles con forma de mujer, tan hermosas que cualquier hombre moriría de amor con solo verlas.
Quede relajado, notaba seguridad y calma, esas ángeles empezaron a cantarme con unas voces tan hermosas que eran sobrenaturales mientras me besaban con sus dulces bocas, un rocío suave rozo mi cara y un rayo de sol ilumino mi pecho entre las nubes.
Me sentía amado.

El TEActivismo y los derechos humanos

Cuando me preguntan que es el TEActivismo digo que es la fraternidad entre personas con TEA, una especia de la sororidad de las mujeres per...